miércoles, 19 de febrero de 2020

En Venezuela hablamos castellano

La palabra castellano proviene de Castilla una región ubicada en España. También se denomina castellano a una lengua romance derivada del latín vulgar (castellum o castellanus), que quiere decir “castillo o fuerte”. Como consecuencia de la invasión que hizo el Imperio Romano a la Península Ibérica en el año 197 a.C., el latín vulgar se difundió en todo ese territorio. No obstante, al integrase el castellano como nueva lengua desplazó al latín y se propagó por toda España desde finales del siglo III a.C., imponiéndose a las lenguas ibéricas. Es importante mencionar que el castellano surgió en el norte de España, entre la Cordillera Cantábrica y la Rioja; cuando Castilla se unificó como reino y se extendió hacia al Sur.

Al respecto, cuentan los historiadores que había una pequeña comarca del norte de la península Ibérica, un estrecho cajón que denominaron “el desierto del Duero”,  donde se habían librado cruentas batallas, que con los años, en el siglo X, se fue llenando de fortificaciones, de recios y numerosos castillos de piedra, que motivó el nombre de la región: Castilla. Para el siglo XV, el castellano ya era la lengua de toda la Península. A finales de este siglo y en el siguiente, cuando llega a América, se convierte en lengua común de un gran territorio, que estaba fragmentado en 123 familias de lenguas, de las cuales se nutre y se fortifica. De ese mismo siglo existen también razones por las que a este idioma, en el continente americano, se le conoce como castellano. Una de estas razones consiste en que “los primeros conquistadores y colonizadores hablaban de Castilla y del Rey de Castilla, más que de España, según se ve en las crónicas de Indias”, y, por consiguiente, al idioma debieron llamarlo castellano. 

En el Diccionario Prehispánico de dudas (RAE, 2005), se lee esta aclaratoria: para designar la lengua común de España y de muchas naciones de América, y que también se habla como propia en otras partes del mundo, son válidos los términos castellano y español. Para la Real Academia Española, el término español resulta más recomendable por carecer de ambigüedad, ya que se refiere de modo unívoco a la lengua que hablan hoy cerca de cuatrocientos millones de persona; además de ser la denominación que se utiliza a nivel internacional (Spanish, espagnol, Spanisch, spagnolo, etc.). Para ellos, es sinónimo de español; sin embargo, les resulta preferible reservar el término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media, o al dialecto del español que se habla actualmente en esta región. En España, se usa asimismo el nombre castellano cuando se alude a la lengua común del Estado en relación con las otras lenguas cooficiales en sus respectivos territorios autónomos, como el catalán, el gallego o el vasco.

Desde el  punto de vista histórico, puede obtenerse una panorámica despejada con respecto a la denominación del idioma en nuestro país. En agosto de 1498, los españoles fueron los primeros en llegar al territorio venezolano (no fueron los ingleses, ni los franceses, ni los portugueses),  con el propósito de colonizar esas tierras y tributarlo al Reino de Castilla; tan pronto alcanzaron su objetivo, impusieron también a los nativos su lengua, que era la castellana. 

En cuanto a la política oficial del país, es interesante sondear lo relativo al idioma en el recorrido histórico-legal, puesto que el Código Civil sancionado por el Congreso de los Estados Unidos de Venezuela, en el año 1867, en su Art. 17, establecía que el idioma legal era el español. Pero, en el siglo siguiente, después de 1916, el Código Civil del Congreso de los Estados Unidos de Venezuela, en su Art. 13, instituye como idioma legal al castellano. La redacción y numeración se mantiene inalterable hasta la fecha (Código Civil de Venezuela del año 1942, reformado en 1982).

Ahora bien, en el texto constitucional del año 1961, en su Art. 6, también puede leerse que el idioma oficial es el castellano. Y en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de 1999, en el Art. 9, se mantiene como idioma oficial al castellano; añadiendo el uso de los idiomas indígenas como oficial para los pueblos indígenas, quienes deben ser respetados en todo el territorio patrio, por formar parte del patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad.

Como puede observarse, el castellano es, sin lugar a dudas, el idioma oficial en Venezuela. Aunado al aspecto de oficialidad, también puede referirse que entre los libros más editados, traducidos y conocidos del mundo, después de la Biblia, está la obra cumbre de Miguel de Cervantes: el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, escrita en castellano. Un idioma amplio, que permite un sinnúmero de combinaciones, para expresar las creencias, ideas y sentimientos más diversos de quienes lo practican. Todo esto recuerda la importancia del fomento de habilidades que permitan el dominio, corrección y buen uso de nuestro idioma castellano, tanto en la expresión escrita como hablada. 

viernes, 17 de enero de 2020

Maestro…

Ser maestro tiene muchos significados. Para algunos son signos de sabiduría, de gratitud; para otros, representan una marca imborrable. Podemos decir que es el que motiva y activa los aprendizajes en sus estudiantes. Pero no solo es la persona que tiene la formidable misión de educar a las futuras generaciones, a los futuros profesionales del país; sino que además, en su labor como maestro, debe entregar reportes, organizar  festivales, eventos deportivos y culturales, ser promotor de la lectura, de la salud, de los valores, entre muchas otras responsabilidades.

En este sentido, son diversos los ámbitos en los que debe incursionar el maestro, cargado de optimismo, creatividad e innovación, que le permita desplegar sus potencialidades tanto como persona como profesional docente. Siendo así, el maestro en la esfera personal debe cuidar su imagen como agente fundamental dentro de la sociedad, ser una persona responsable, respetuosa e ilustrada, es decir, actuar con decoro, equilibrio emocional, empatía y  demostrar su formación idónea, ética y de calidad. Por lo cual, su formación debe ser continua, dando preeminencia a la innovación, al pensamiento divergente, creativo y crítico. Debe poner en práctica la investigación y convertirse en un agente de cambio y de interacción social constante. 

En el aspecto profesional, debe cumplir diferentes funciones que le permitan aplicar acciones como planificar, evaluar, mediar, para que los estudiantes obtengan un aprendizaje para toda la vida. El docente va a ser la guía para que sus educandos sean capaces de desarrollar un pensamiento crítico y una formación integral. Para tales fines, debe enfocar su praxis a la investigación acción, tomando en cuenta que un error es una oportunidad para crecer. De igual modo, debe ser organizado para mostrarle a los estudiantes las diversas opciones que pueden adoptar, evaluando los posibles escenarios y mostrando las diversas posturas del pensamiento. El maestro debe ser un motivador persistente, sin mostrarse agresivo, dándole la oportunidad a todos de participar de forma activa y constructiva. Es necesario que el maestro pueda crear en el aula una atmósfera que invite a todos a investigar, a aprender, a construir su aprendizaje, y no sólo a seguir lo que él hace o dice. El rol del maestro no es sólo proporcionar información y controlar la disciplina, sino ser un mediador entre el estudiante, el aprendizaje y el contexto.

Como puede observarse, es muy amplia la gama de acción del maestro, por eso Albert Einstein reconocía que “El arte supremo del maestro consiste en despertar el goce de la expresión creativa y del conocimiento”. Verdaderamente, el maestro es un artista que diariamente te invita a participar en un escenario con presencia viva y activa, que demarcará el guion de tu corazón y de tu diario vivir con su actuación. El maestro es un ejemplo a seguir, y como tal, debe cumplir con los roles y funciones que ligeramente he mencionado. Para culminar, comparto este hermoso poema:
Maestro…
Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…
En cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella del camino enseñado.
Madre Teresa de Calcuta
¡Feliz día Maestro!

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Llegó diciembre...

      Llegó diciembre, un mes que viene cargado de muchas emociones. Es el último mes del año y es el mes para celebrar el nacimiento del niño Jesús. Son múltiples sentimientos que nos embargan, debido a que esta época del año nos invita a revisar lo que hemos hecho, lo vivido; y lo que estamos por hacer. Alegría y melancolía se conjugan para hacer de diciembre un mes especial en nuestras vidas. 
Quiero hacer énfasis en los aspectos positivos, también para poner en práctica las ideas de mi artículo “Leer y pensar saludablemente”, puesto que, a pesar de las vivencias tristes que pude experimentar en el año, creo que la energía de las experiencias buenas y alegres iluminan a esas sombrías y pequeñas cosas. Es así, como retomo la idea de regocijo, deleite, compañerismo y amor familiar que nos trae este mes tan bonito, vistoso y exclusivo del año. 
Las fiestas decembrinas compartidas en mi infacia, me trasladan inexorablemente, al campo de mis abuelos maternos; un paraiso terrenal, que da muestra del inmeso amor divino de Dios por sus hijos... Mis padres, hermanos, tíos, primos, todos reunidos acompañando a los viejos. En ´colaos´ o en carros particulares llegamos al “Paso ´el Caballo”, siendo recibidos por un abrazo tierno de mi abuela, quien tenía listo el café y la deliciosa comida, que de forma mágica, alcanzaba para todos. Y mi abuelo, con sus cuentos ´coloraos´ que nos hacían reír tímidamente a los pequeños, “y que la abuela no oiga ni se entere que mi abuelo le está contando a los más chicos y a las muchachas esos cuentos...”
Las reuniones familiares en la casa montonera de Mereyal también son muestras de esa generosidad divina del Padre...  Han mutado y se han vuelto más pequeñas, pero igual de buenas. Doña Ramona aprovecha esos momentos para contarnos de sus vivencias de juventud, nosotros reimos, quizás no como antes porque a ella se le ha olvidado que ya nos relató en muchas oportunidades, esa emocionante hazaña de cuando peleó con la Zorrita o con la familia del Sapito. Y si está mi tío Israel, comparte con él: “¿Te acuerdas Israel? Son anécdotas que quiero seguir oyendo y quiero seguir disfrutando cada vez que ella quiera contarlas..., porque se ve en su cara esa sonrisa y esa satisfacción de heroína del llano que solo ella sabe plasmar. 
Además de las exquisitas comidas, también quiero resaltar los momentos de oración que compartimos, dándole gracias a Dios por todo y por todos, y rogándole que el año venidero nos traiga salud y prosperidad. Y en respuesta inmediata, Dios nos regala una hermosa y brillante luna, y un reconfortante ambiente lleno de frescura y suaves olores decembrinos. Por esto y por muchos otros lindos recuerdos, es que me lleno de gozo, mi mirada se aviva al recibir a diciembre. Un mes que despide el año y que nos trae de regalo todo un sinfín de ilusiones, de deseos, de metas, que llegan a cada uno de nosotros como si se tratará del nacimiento del Niño Dios, de la esperanza y de la confianza que debemos tener para avanzar con firmeza hacia ese nuevo camino, llevando siempre de compañero la impresionante magia de la navidad, que se traduce en actitudes y acciones llenas de paz, alegría, salud, amor y prosperidad para el renacimiento de los hombres y mujeres de buena voluntad. #Feliznavidadypróspero2020 

jueves, 28 de noviembre de 2019

Leer y pensar saludablemente

    En algún momento de nuestras vidas, hemos oído que es necesario cambiar los pensamientos negativos por positivos, debido a que lo que pensamos puede volverse real.  De ser esto cierto, el bienestar, la salud y el desarrollo personal podrían mejorar gracias a un pensamiento saludable, previniendo enfermedades mentales tales como la ansiedad o la depresión, y proyectando nuestras vidas hacia las metas y acciones que nos traigan beneficios individuales y colectivos.
Ciertas situaciones en nuestra cotidianidad, nos han podido llevar a pensar y exteriorizar ideas pesimistas, que repercuten en un estado emocional desajustado que, sin darnos cuenta, incide también en la salud corporal y en la imagen personal que proyectamos en la sociedad. Frente a esa negatividad y pesimismo, debemos responder con pensamientos y actitudes saludables, con el objetivo de que afecten de forma positiva a todas nuestras acciones diarias. Es así, como desde la unidad curricular Lengua y Literatura, nos planteamos la idea de leer y compartir lecturas que nos permitieran reorientar nuestra mente, reflexionar y tratar de poner en práctica algunos consejos que dan los autores de los textos leídos, en torno a actitudes positivas y auténticas, que nos permitan enfrentar las realidades del día a día. En tal sentido, programamos el Encuentro de Lecturas: “Textos que inspiran para la vida”, en el marco de la celebración del XVI aniversario del Área Ciencias de la Educación; espacio que permitió a los estudiantes de primer año de Educación Integral, hablarnos de interesantes consejos, anécdotas, experiencias y relatos que muestran vivencias ejemplificadoras de personajes que frente a diversas circunstancias, dieron un paso acertado para seguir adelante con entusiasmo y firmeza.
Entre los libros leídos destacan: ¿Quién se ha llevado mi queso?; El monje que vendió su ferrari; La culpa es de la vaca; El caballero de la armadura oxidada; Pide y se te dará y El Alquimista. Títulos elegidos por los estudiantes con la finalidad de compartir la esencia y la orientación, que a través de la palabra escrita, los autores nos develan, para empezar a pensar de una manera más racional y saludable, y lograr desarrollar nuestro potencial humano. 
Como puede apreciarse, hay en la lectura una bondad fundamental que queda al descubierto: la información-formación del estudiante; debido a que los libros leídos le dieron la posibilidad de integrar a su bagaje cultural y personal, nuevos elementos de conocimientos, de análisis, de comparación, de esclarecimiento de hechos y realidades que conocían o que empezaron a conocer a través de la palabra escrita. De igual manera, puede afirmarse que la lectura es una poderosa herramienta en cuanto a la generación de espacios de interpretación, análisis, evaluación, explicación y autorregulación del aprendizaje de los estudiantes; permitiendo el desarrollo de la racionalización y la formación del pensamiento crítico. 
  En suma, de lo que se trata es de insertar en los ambientes de aprendizaje de todos los niveles educativos, a la lectura como parte esencial para formar un ser humano con visión crítica, universal, divergente y libre. Textos que permitan estimular la idea de que toda realidad humana es susceptible de ser mejorada, que generen una conciencia que reafirme la confianza y la seguridad en el pensamiento propositivo y en un pensamiento que sea saludable para el accionar de todos en la sociedad.
Para finalizar y consonancia con los primeros párrafos de este escrito; te recuerdo que la mente es un imán: si piensas en bendiciones, atraes bendiciones; y si piensas en problemas atraes problemas. Por ello, cultiva siempre pensamientos saludables y mantente optimista; concéntrate en aquello que quieres alcanzar y, como especie de catarsis mental, practica la lectura reflexiva y epistémica para orientar tu vida con sentimientos y pensamientos positivos. ¡Créelo y practícalo!

lunes, 14 de octubre de 2019

Diminutivo de la palabra mano

   En diversas ocasiones, me he preguntado: ¿Cómo deberíamos decir: manito o manita? Revisando las fuentes bibliográficas, tenemos que: mano es uno de los pocos sustantivos femeninos terminados en “o” que tenemos en español. En latín se decía manus. Formaba parte de un exiguo grupo de femeninos de la cuarta declinación. Eso de que un nombre femenino terminara en “us” ya era una rareza en latín. Esa era la terminación típica del masculino (de ahí vienen nuestros masculinos terminados en “o”). Los femeninos en “us” no salieron muy bien parados en el paso al castellano. Casi todos desaparecieron. Los que sobrevivieron tuvieron que adaptarse a los nuevos tiempos.
   En lo que respecta al diminutivo, son válidas las formas manito y manita. Lo habitual en la formación de los diminutivos de nombres que terminan en “a” o en “o” es que el sufijo conserve la misma vocal final del sustantivo, independientemente de cuál sea el género gramatical de este: la casa > la casita, el mapa > el mapita, el cuadro > el cuadrito. En el caso de mano, excepcionalmente, se han generado ambas formas; así, manito, que mantiene la “o” final del sustantivo, es la forma habitual en la mayor parte de América; y manita, que se ha generado atendiendo al género gramatical del sustantivo mano, y no a su vocal final, es la forma que se usa habitualmente en España y en México. Menos frecuente es el diminutivo manecita, también correcto.
   Acerca de este tema Rosenblat (2004) comenta que en materia de lenguaje toda generalización es aventurera. La manito no se da en toda Venezuela. En los Andes, la gente dice la manita, pero el resto del país usa la manito sin distinción de clases sociales.
   La mano y el día son, en rigor, las dos voces que, desde el latín hasta hoy, han mantenido su género a pesar de la terminación de la palabra. Son pues, dos casos anómalos en el sistema de la lengua ¿Cuál es el diminutivo de día? Es el diíta, manteniendo la “a” final. Asi también poemita (de poema). Igualmente sucede en los nombres femeninos de persona acabados en o: Rosarito, Amparito, Milagritos. Es el mantenimiento de la anomalía en la derivación.
   En cambio los diminutivos castellanos manita, manilla, manecita, manija, representan una ruptura de la anomalía de mano, una regularización: la manita es ya un femenino acabado en “a” en contraste con mano. Frente a ello, el uso americano de manito responde más consecuentemente al sistema de derivación de nuestra lengua.
   Como se ha constatado, España ha hecho manita aplicando el sistema general de que los sustantivos femeninos terminan en a. En cambio la mayor parte de América ha hecho manito manteniendo la irregularidad de mano. Han actuado dos fuerzas distintas, el sistema general de la analogía y el sistema particular de la anomalía. Dos fuerzas que permanentemente han estado en acción en toda la vida de la lengua, y en la vida de todas las lenguas. En la Roma antigua, los romanos peleaban por los principios contrapuestos de la analogía y la anomalía. Los analogistas habrían defendido la manita, mientras que los anomalistas defenderían la manito. Nosotros, en cambio, vemos en la lengua el juego armónico de estas dos fuerzas.

martes, 24 de septiembre de 2019

Estrategias didácticas para la escritura académica

La didáctica de la lengua tiene como propósito fundamental la generación de ideas, acciones y tácticas que, desde las disciplinas del lenguaje y sus enfoques metodológicos orientados a los procesos de enseñanza-aprendizaje de la lectura y la escritura, fortifiquen la praxis docente en las aulas, de manera eficaz y efectiva. Tal puesta en práctica, implica la reflexión continúa de investigadores y docentes en torno al aprendizaje y a las condiciones de actuación que se propician para los estudiantes, es decir, llevar estos procesos a la práctica conforme a los usos reales que las personas le dan en su entorno.

En ese sentido, el enfoque didáctico que se elija debe proponer una doble orientación: metalingüística y metacognitiva, puesto que, son dimensiones necesarias tanto para los estudiantes como para los docentes. Estas dimensiones mostrarán un amplio panorama que permitirá monitorear el aprendizaje, reflexionar y tomar decisiones para mejorar las habilidades lingüísticas. Para Jolibert (2001) se trata de construir un campo propio; campo de intervención didáctica y no sólo de observación. Un campo de acción y de investigación; y luego, campo de investigación/acción. 

En lo que respecta a los procesos de escritura, Anatolievna (2014) sugiere que el sistema de prácticas a utilizar para el desarrollo de las habilidades del lenguaje escrito incluya los ejercicios de entrenamiento y los de producción. El objetivo de los primeros es prepararse para la expresión de las ideas por escrito. A esta clase de ejercicios pertenecen los que están basados en modelos: imitativos, de complementación, transformación, elección, construcción, combinación, abreviación, ampliación. Por su parte, los ejercicios de producción son los que enseñan a transmitir las ideas y la información por escrito, desarrollan las habilidades de expresión escrita. Los tipos de ejercicios de producción son los siguientes:

- Reproducción escrita de una serie de enunciados leídos (microtextos) o reproducción de un texto pequeño por medio de las palabras clave.

- Elaboración del mapa conceptual de un texto leído en forma de preguntas, enunciados nominativos o simples afirmativos, cuyo predicado es el verbo en el presente indicativo. Este ejercicio es preparativo para realizar otros más complejos y desempeña una función importante para el desarrollo de la cultura del pensamiento, el mejoramiento de la lógica, la interpretación consecutiva y el desarrollo de las ideas, los métodos de expresión de relaciones causa/consecuencia, la detección de la idea principal, el sorteo de la información esencial y secundaria.

- Elaboración de títulos de las partes de un texto y/o breves apuntes sobre la idea principal de cada parte, que incluye únicamente los aspectos argumentados; este ejercicio ayuda a generalizar la información obtenida y brindar conclusiones breves y puntuales.

- Interpretación escrita de un texto, que persigue varios objetivos: el perfeccionamiento de las habilidades receptivas, la comprensión y retención de la información; el desarrollo de las habilidades de orientación en un texto; la definición de las ideas centrales, la detección de la consecuencia lógica de los hechos, acontecimientos y fenómenos de los cuales trata el texto; el perfeccionamiento de la habilidad para diferenciar la información; el desarrollo de la habilidad para exponer por escrito la información percibida de manera lógica, consecutiva, clara y expresiva; la asimilación más fácil del material estudiado; y el control de la asimilación. 

- Recapitulación del texto, que se realiza mediante la elección de las frases significativas, desde la perspectiva de la idea principal del texto, la abreviación de estas frases y la anotación de las ideas del autor de manera breve y general. 

- Compendio, que es la descripción sucinta de las ideas principales de un texto, su sistematización, generalización y evaluación.

- Resumen, que es la interpretación más breve posible del contenido de un texto, con el fin de guiar al receptor sobre la información contenida en el texto, su valor y utilidad; el resumen contiene, además, la descripción bibliográfica y los datos del autor, es una nota informativo-evaluativa. 

- Reseña, que es una clase compleja de actividad lingüística escrita; consiste en que el autor exponga su impresión (opinión) de los hechos, acontecimientos, fenómenos, objetos y sus atributos, con el fin de crear una imagen de lo leído.

- Ensayo, que también es un tipo complejo de actividad lingüística escrita y creativa que se usa con regularidad en la universidad y consiste en una composición en prosa, enfocada a exponer las ideas del autor sobre un tema específico, dar respuesta a una interrogante o sostener un punto de vista. 

Por otro lado, la interpretación de un texto puede presentarse, en el escrito, como paráfrasis breve, comentario detallado sobre un texto, descripción del contenido, entre otros. Esta actividad requiere una preparación previa. El trabajo previo incluye, también, la preparación de los estudiantes bajo la coordinación del docente, en cuanto a: la lectura preliminar del texto, su subdivisión en partes, la detección de la idea principal, el énfasis en los datos principales y relevantes. La siguiente fase del trabajo con el texto consiste en formular de manera verbal las preguntas sobre el texto, interpretar oralmente lo que se ha leído, elaborar el mapa conceptual, anotar las palabras y frases que portan las ideas principales. Finalmente, el texto se interpreta por escrito, se revisan los ensayos, se realiza el trabajo de corrección del estilo y, asimismo, la retroalimentación y evaluación (Salas y Zhizhko, 2010, pp. 140-145).

En el proceso de apropiación de la lectura y escritura académicas es recomendable que los estudiantes realicen ejercicios de recapitulación: pasar al cuaderno únicamente los enunciados del texto en los cuales el autor expresa sus ideas principales, después, tachar en estos enunciados todas las palabras complementarias; y acortar un texto eliminando todas las oraciones y frases que no se refieran a la idea principal, con el propósito de que el estudiante se apropie del contenido, lo pueda interpretar y reescribir utilizando ideas propias.

Los autores reseñados, proponen algunas estrategias que pueden ser útiles. En tal sentido, las propuestas metodológicas para el desarrollo de la escritura deben estar orientadas hacia la formación de habilidades y destrezas para que el estudiante emplee el lenguaje académico en la redacción de los textos. En suma, lo que se busca es proporcionarle a los estudiantes las herramientas necesarias para que se inserten en el mundo de la escritura, reconociendo que es un proceso epistémico en cuanto y tanto se constituya en fuente del saber y medio de expresión del pensamiento.

martes, 27 de agosto de 2019

La Jurisdicción, nociones sistemáticas fundamentales y origen

 La Jurisdicción
               
       Desde el punto de vista etimológico, la palabra jurisdicción proviene del latín iurisdictio, que significa “decir el derecho”. La traducción etimológica se ha mantenido a lo largo  del tiempo, aludiendo al poder de declarar el derecho que tenía el magistrado romano.  Para Couture (1988), la jurisdicción:
Es la función pública, realizada por los órganos competentes del Estado, con las formas requeridas por la ley para determinar los derechos de las partes, con el objeto de dirimir sus conflictos y controversias de relevancia jurídica, mediante decisiones bajo autoridad de cosa juzgada. (p. 34)
         Es la función judicial propiamente dicha, ejercida por el Estado a través de los órganos competentes, a los fines de dar respuesta a conflictos o incertidumbres de los particulares.  Longo (2002) ofrece una definición sistematizada de la noción de jurisdicción definiéndola como la potestad dimanante de la soberanía popular que ha sido asumida por el Estado, quien se obliga a prestarla, cada vez que un sujeto mediante el ejercicio del poder correlativo de la acción, afirma ser titular de una voluntad, pretende la tutela judicial de sus intereses y solicita la prestación de dicha función.

Nociones sistemáticas fundamentales
         En lo que respecta a las nociones sistemáticas fundamentales, Puppio (2012), afirma que, dentro de la ciencia procesal, existen tres: la jurisdicción, la acción y el proceso. Diversos procesalistas han tratado de definir a esta importante trilogía, coincidiendo en que poseen una estrecha vinculación, a tal punto que se genera entre ellas un nexo de correlatividad que hace que se impliquen mutuamente. La jurisdicción es la potestad del Estado para administrar justicia, a través de los órganos judiciales; mientras que el proceso viene a ser una relación jurídica, un vínculo a través del cual, siguiendo un procedimiento se tutelan ciertos intereses jurídicos. En cuanto a la acción, se define como un derecho público, subjetivo, abstracto, cívico y autónomo, que tiene toda persona natural o jurídica para obtener la aplicación de la jurisdicción del Estado.
           Acerca de esta reciprocidad entre la jurisdicción, la acción y el proceso, Calamandrei (1973) sostiene que la jurisdicción sería el primer elemento para la interpretación de un código de derecho procesal, porque le corresponde un poder-deber, que entraña un correlativo derecho subjetivo a reclamarlo, que es lo que se conoce como acción, que a su vez, ésta última, iniciaría el proceso ante los órganos jurisdiccionales. En suma, entre las nociones sistemáticas fundamentales existe correlatividad, puesto que la función jurisdiccional se activa con la acción, que se ejerce con la demanda, admitida ésta, la jurisdicción se ejercita a través del proceso, en el cual se dilucidará la pretensión, tema principal de la actividad procesal que se impulsó con la acción.
         Por otro lado, en lo concerniente a la posición de la jurisdicción dentro del ámbito jurídico, para el Derecho constitucional y las ciencias políticas, por largo tiempo ha sido uno de los poderes del Estado, llamado Poder Judicial (de acuerdo a la doctrina de la separación de poderes). Mientras que, para el Derecho procesal, constituye uno de los presupuestos procesales. Al respecto, de las ideas de Puppio (2012), puede inferirse que la jurisdicción pertenece al ámbito de la constitución como atribución de una función pública. Pero, la actuación jurisdiccional consiste en llevar a cabo actos proyectivos procesales, y en este sentido, la jurisdicción cae en el ámbito del derecho procesal.

 Orígenes históricos
            En los comienzos de la historia de la humanidad la aplicación del derecho fue una función privada de los jefes de familia, en un contexto dominado por la venganza privada y la justicia por mano propia, pero con la creación de los Estados, el monopolio de la tarea de juzgar pasó a uno de sus poderes, el judicial, que se ejerce a través de los jueces (aunque la independencia de poderes es una característica que recién nace con las ideas iluministas, sobre todo con Montesquieu).
            La Jurisdicción tiene su origen en los arcontes de Grecia; es decir, el tribunal público que solucionaba un conflicto particular en el aereópago (plaza). En Grecia la administración de justicia se originó en el hábito prehistórico de resolver disputas entre individuos, renunciando voluntariamente a la autotutela y recurriendo al arbitraje. Se cree que los litigantes fueron forzados por la presión, siempre creciente, de la opinión pública, así como por el acrecentamiento del poder de los gobernantes, a abstenerse de la lucha armada y de la venganza de la sangre y buscar la decisión de los príncipes que, en virtud de su preponderancia social y personal, estaban predestinados a actuar como árbitros.  Con esta teoría dominante, devino una institución jurídica y pasó, después de la abolición de la antigua monarquía, a los magistrados de la ciudad aristocrática y, posteriormente, en las democracias, a los tribunales populares.
          Desde el punto de vista de la concepción clásica romana, siempre se ha considerado que el juez debe estar ligado a unos criterios previos.  No obstante, Calígula (III emperador del imperio) quiso suprimir la ciencia de los jurisconsultos romanos, reduciendo la influencia del Senado, aplastando la oposición que este órgano legislativo estaba ejerciendo, situación que lo llevó a hacer frente a varias conspiraciones surgidas con el objeto de derrocarle. La Roma antigua tuvo presente el principio de subordinación del juez a la ley. Se sigue de allí que el juez romano, más que con la ley debía enfrentarse con la ciencia de los jurisconsultos y con el edicto del pretor; quien enviaba a las partes ante el juez en poder de una fórmula redactada, la cual limitaba la competencia judicial.
       Una concepción diferente a la romana es la medieval, concebida por los juristas del derecho común glosadores y post-glosadores. El juez está por consiguiente ligado a la ley, pero ésta es fundamentalmente un cuerpo jurisprudencial. Los medievales le temen a la desvinculación de la ley y prohíben fallar en equidad, por lo que se guiaban tomando en cuenta las interpretaciones a través de las glosas.
    Otra noción de jurisdicción es la del mundo moderno y contemporáneo, cuya preocupación esencial fue encontrar la mejor forma de garantizar la libertad. La sujeción del juez a la ley es un dogma de mayor importancia en la época que se gesta con la revolución francesa. El juez de nuestro tiempo no está abocado a la tarea de buscar el verdadero sentido de la materia jurídica, porque éste se lo da la ley, sino que su labor queda reducida a buscar el verdadero sentido o alcance de la materia legal. Así nació la jurisdicción como emanación de la potestad soberana del Estado, como medio de lograr la paz social. El Estado asume la función de resolver los conflictos mediante órganos investidos de autoridad.
        En casi todos los Estados del orden internacional y, por ende, en Venezuela, contamos con normas como el ordinal 31 del Artículo 156 de la Constitución Nacional, que establece como competencia del Poder Público Nacional, la administración nacional de justicia, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo e igualmente, en el artículo 253 constitucional, se instituye que la potestad de administrar justicia emana de los ciudadanos y ciudadanas y se imparte en nombre de la República por autoridad de la ley. Corresponde a los órganos del Poder Judicial conocer de las causas y asuntos de su competencia mediante los procedimientos que determinen las leyes, y ejecutar o hacer ejecutar sus sentencias. Este artículo coincide con lo descrito en párrafos precedentes respecto a la doctrina venezolana, cuando se afirma que la potestad de administrar justicia proviene de la soberanía popular que ha sido asumida por el Estado, el cual la ejerce a través de los órganos jurisdiccionales, a solicitud de los particulares, mediante la justa aplicación de la ley.

Características
            Dentro de las características de la Jurisdicción destacan:
          Es constitucional: porque nace de la constitución y se ocupa de garantizar el pleno respeto de los principios, valores y normas establecidas en el texto fundamental. La jurisdicción pertenece al ámbito de la Constitución, en cuanto a función, como atribución de una función pública, apegada a la tutela jurídica del Estado hacia los particulares.
            General: se extiende por todo el territorio.
           Exclusiva: solo la ejerce el Estado, manifestada en el poder-deber para administrar justicia y resolver los conflictos desatados entre los particulares, a través del Órgano Jurisdiccional.
           Permanente: se ejerce en todo momento y en donde el Estado tenga soberanía.
         Es un presupuesto procesal: porque debe poseer las condiciones necesarias para la constitución de la relación jurídica procesal, de la cual depende su existencia, a fin de que pueda darse un pronunciamiento, ya sea favorable o desfavorable sobre la pretensión.

Requisitos o presupuestos de la jurisdicción
            Para el ejercicio de la jurisdicción por parte de los órganos jurisdiccionales (jueces competentes) es necesaria e imprescindible la participación de los siguientes requisitos:
            1. Debe existir un conflicto de intereses entre las partes o una incertidumbre, es decir la necesidad de dar legitimidad a un acto que solo mediante la intervención del organismo jurisdiccional lo logre. La existencia de un conflicto de intereses jurídicos que puede ser entre las partes, por ejemplo: demandante y demandado se atribuyen ser propietarios de un vehículo; éste petitorio solo se podrá dar solución con la intervención del órgano jurisdiccional; o tal vez haya una incertidumbre jurídica: un poseedor de un bien por muchos años no tiene documentos que acrediten su propiedad, entonces recurre ante el órgano jurisdiccional a fin de que se le elimine su incertidumbre otorgándole el juez, mediante una sentencia, su documento de propiedad respectiva.
            2. Debe existir el interés social en la composición o solución de la litis. La solución de un conflicto de intereses o de una incertidumbre jurídica no solo es un beneficio de carácter privado, sino también es de necesidad pública y abstracta, es decir que también beneficia a toda la colectividad, porque en la sociedad se ha disminuido un proceso, existe uno o más litigantes sin juicio.
         3. Debe intervenir el Estado mediante el organismo competente o correspondiente, como ente imparcial.
            4. Debe actuarse y aplicarse la voluntad concreta de la Ley. El Juez al valorar los medios probatorios y habiendo alcanzado ésta su finalidad respectiva, debe hacer aplicar la norma, la ley, el artículo sustantivo o material correspondiente que ampara al derecho.